"Sin productividad no se va muy lejos en los negocios" Imprimir
Miércoles 30 de Septiembre de 2009 13:56

Entrevista a Michael Dell, Fundador y presidente de Dell. El empresario ha visto cómo la sequía inversora ha pasado factura a una compañía que apuesta por los servicios y aguarda el ciclo de reposición de equipos en una mejor economía y con software atractivo.


Nadie ha sacado la botella de champán todavía pero en Dell, la compañía de Round Rock (Texas), se empieza a mirar al futuro con algo más de confianza tras varios trimestres de varapalos. "Nos parece que 2010 va a ser un muy buen año para nosotros", afirmaba Michael Dell en un reciente encuentro con un reducido grupo de periodistas.

La empresa que fundó mientras estaba en la Universidad, cerró el trimestre en julio con una nueva caída del beneficio con respecto al año anterior (-23%), pero por primera vez se empieza a registrar una mejora secuencial (de trimestre a trimestre) y se perciben signos positivos en la economía. Algo que junto con el esperado nuevo ciclo de reemplazo de equipos de hardware y el próximo lanzamiento del nuevo sistema operativo Windows 7 puede dinamizar, por fin, las ventas.

Es algo en lo que trabaja Michael Dell desde que en 2007 retomara la dirección para sacar a la empresa de la parálisis en la que estaba inmersa. "Transformar Dell era una necesidad incluso antes de la crisis", explicaba poco antes del encuentro el responsable de comunicaciones de la compañía, T.R. Reid. Pero, además, la recesión se ha cruzado en su camino. Dell es una empresa fundamentalmente orientada a los grandes clientes (empresas grandes y pymes además de gobiernos) y la caída de la inversión por parte de quienes son responsables de casi el 80% de su línea de negocio ha supuesto un fuerte revés. Pero Dell no se ha quedado con los brazos cruzados y ha trabajado en algo que ve prioritario para su futuro, los servicios.

"Una de las cosas que sorprenden de Dell es que tenemos un negocio de servicios de 6.000 millones de dólares y es un área que va a seguir creciendo", explica este empresario. "Es un segmento en el que estamos poniendo mucho énfasis porque queremos enfocarnos en soluciones. En los últimos cuatro o cinco años nuestros clientes nos han dicho que más que una mejora en servidores, lo que necesitaban era una solución ya sea para mejorar su cadena de proveedores, sus relaciones con los clientes o lo que fuera. Por eso hemos tenido que montar operaciones de soluciones más importantes". "Con más ancho de banda, más computación en red y servidores, Dell está evolucionando para pasar de ser una compañía de producto a ser integrador de soluciones".

Es una evolución que ya han adoptado competidores como HP e IBM. "No hemos acabado, pero tenemos un negocio ya con un buen tamaño", explicaba su fundador, sin querer dar detalles de si van a hacer lo que algunos de sus rivales, negociar una gran adquisición, además de crecer orgánicamente. De momento, y en los dos últimos años han hecho 10 compras para reforzar este área.

Dell cree que hay aún "dificultades en la economía", pero se siente finalmente a gusto en el ciclo y "en la posición en la que estamos". "No quiero dar la impresión de que crea que todo va a arreglarse inmediatamente, porque no va a ocurrir, pero la mayor parte de la inversión volverá a partir de 2010, gradualmente, a distinto tiempos en cada industria".

Su optimismo particular se deriva del hecho de que considera que ha habido mucho retraso en las inversiones y se ha alargado por encima de la media el ciclo vital de los equipos de hardware que en Dell calculan que es de cuatro años para ordenadores de sobremesa, dos o tres en el caso de los portátiles, y de tres a cinco años en el caso de los servidores de datos. "Ha habido mucho retraso en inversiones y hay muchos equipos antiguos que necesitan ser reemplazados para conseguir tener la productividad que las organizaciones necesitan" una vez que se han reducido los costes y se han estabilizado las empresas. "Sin productividad no se va muy lejos en los negocios", explicaba.

En cuanto al sector público (el 30% de la facturación de la compañía), la fecha de recuperación de la inversión es más lejana. Paul Bell, responsable de este área de negocio, no cuenta con ello hasta 2012.

Dell considera que los lanzamientos de Microsoft (Windows 7 y Office 2010) serán un gran catalizador para animar las ventas, dado que muchos negocios aún operan con XP, un sistema operativo de hace ocho años. "Como industria", admite, "no hemos dado aún a los clientes muchas razones para cambiar sus equipos, pero en ese sentido veo con más optimismo el ciclo de cara a cinco o nueve meses. Además de los nuevos procesadores de Intel, el Windows 7 es una enorme mejora sobre la generación anterior". "Vista nunca tuvo mucho éxito entre los empresarios", reflexionaba.

En Dell se tiene el convencimiento de que es pronto para decir que se ha llegado a un punto de inflexión, pero se ve con buenos ojos la evolución de países emergentes y EE UU. "Salimos antes de la crisis aquí porque entramos antes, en Europa hay un poco más de retraso pero empiezan a llegar señales positivas".

Fuente: Cinco Días